Page 10 - Plan de Gobierno - Margoth Mora
P. 10
Ningún gobierno local debe pasar por alto la realizada que enfrentó y enfrenta Costa Rica por la
Pandemia Covid-19, aún antes del choque pandémico, se encontraba con algunos vacíos que influían en
el desarrollo económico y social de nuestro Cantón:
Una economía poco dinámica, y con una dualidad entre una Costa Rica moderna, emprendedora,
dinámica, educada, productiva, y con empleos formales y de calidad, y una Costa Rica rezagada,
informal, de baja productividad, en pobreza o vulnerable a caer en la pobreza.
Una creciente desigualdad de ingreso y entre regiones y una incapacidad de reducir a la pobreza por
debajo del 20% alrededor del cual ha girado por al menos dos décadas.
Una infraestructura deteriorada y bajos niveles de inversión pública.
Construimos un Cantón de Bienestar y Desarrollista que en el pasado nos ha dado el músculo para
hacer políticas de desarrollo productivo y sociales, sin embargo, hoy día ese Estado se encuentra
sobre- endeudado, en una seria crisis de insostenibilidad fiscal, y urgido de reformas para hacerlo
eficiente, digitalizado y con mentalidad de servicio para la ciudadanía.
Procuraremos regulaciones y trámites ágiles, muchas de las cuales, en vez de ayudar, agobian a la
ciudadanía y a los sectores productivos.
Una emergencia educativa con más de 60% de la fuerza de trabajo sin haber terminado la
secundaria, un 92% de escuelas con oferta recortada, al menos 426 mil estudiantes “desconectados”
y más de 800 centros educativos con órdenes sanitarias; generando mayor exclusión educativa a
nivel nacional.
Brechas de género que violentan los derechos humanos de las mujeres y niñas y minan la aspiración
de lograr la igualdad entre hombres y mujeres.
Existe además una gran timidez para soñar en grande y llevar a cabo proyectos de largo plazo, como
metas de políticas de Estado. De hecho, en las últimas décadas hemos estado resolviendo
emergencias de corto plazo, sin levantar la mira y el nivel de ambición a lo que juntos podemos
lograr.
Hemos venido cayendo en una discusión y una polarización en la que predominan las posiciones
ideológicas y la falta de pragmatismo en los debates de política pública y en cuanto al rol del Estado
y del mercado, en vez de promover la colaboración público-privada y entre todos los sectores para
sacar al país adelante.
En resumen, se ha perdido el rumbo y la capacidad trabajar en conjunto para hacer los cambios que se
requieren para salir de estas y otras trampas, muchas personas se dedican a criticar no solo las
acciones del gobierno local si no, de todos los funcionarios públicos, contribuyendo así día a día en
fortalecer la ruina y no en el crecimiento colectivo, productivo, próspero, inclusivo y en el que nadie se
quede atrás. Los últimos gobiernos no han marcado el norte como es su responsabilidad. Hemos venido
poniendo parches y haciendo ajustes graduales, a una realidad.
Las fallas y debilidades que presenta el modelo de desarrollo de Costa Rica al iniciarse la tercera década
del siglo XXI, fuertemente exacerbadas por la pandemia y que constituyen los desafíos prioritarios que
nos urge abordar, incluyen al menos los siguientes puntos, aunque no se agotan en ellos.
7

